Tal vez por la costumbre de postear en otros blogs, donde en forma anónima se permiten insultar gratuitamente a las personas, hemos entrevisto que se intenta hacer lo mismo en este blog. Por esa razón, nos vemos en la obligación de no permitir los comentarios Anónimos, basados en el principio de la reciprocidad -es decir- si nuestra identidad es pública, es nuestro derecho saber quién se dirige a nosotros.
Es lamentable tener que proceder de esta manera, pero procuramos que este blog sea un espacio de promoción y difusión de las actividades artísticas y culturales y no un lugar para "bardear" a la gente que trabaja y da la cara.
Es lamentable tener que proceder de esta manera, pero procuramos que este blog sea un espacio de promoción y difusión de las actividades artísticas y culturales y no un lugar para "bardear" a la gente que trabaja y da la cara.
Roberto Mario Petroff
muchachos, hablando de ese tema, de anónimos comentarios y etc, le dirían por favor al que administra "ese" blog que todos ya sabemos, que aclare que mi esposo no es un"empresario", porque no es dueño de la empresa, por desgracia sólo es el gerente operativo, o sea, un simple empleado. Les pido este favor porque todos saben que yo estoy censurada en ese blog, y si quiero aclararlo no es porque se meta conmigo, cosa que me tiene sin cuidado, sino porque se mete con mi esposo y con su profesión. muchas gracias
ResponderEliminarla verdad es que siento mucho todo lo que se armó con esto, mi intención era que esta escalada de agresiones verbales se terminara. Para mi el tema estaba terminado, pero desde ese blog se insistía en seguirla.Creo que, por suerte, los que sí me conocen saben que no me interesa agredir ni atacar, incluso si eso sucede sin intención suelo pedir disculpas -como corresponde-. En este caso quiero disculparme con ustedes (especialmente con vos Roberto) por dejarlos involuntariamente en medio de un lío que yo no provoqué ni inicié, pero en el que vi involucrada a mi familia. No sé cuál será la razón que lo lleva a agredirme con tanta insistencia, ya que yo he respetado su pedido de dejar el blog, pero bueno, tal parece que debo aceptar que se digan cosas que no son por haber cometido -alguna vez- el pecado de acercarme a su blog, por pedido personal del mismo administrador. Vuelvo a lamentarlo y a pedirte disculpas, amigo...un abrazo.
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